miércoles, 26 de noviembre de 2014

Encuentros Inevitables





            Hay encuentros inevitables que forman parte de la vida.

Los encuentros son poderosos imanes que ponen a prueba nuestra valía, como seres físicos y espirituales. Cada encuentro tiene su recíproca reacción, la veamos venir o estalle en nuestra vida en otro tiempo.
     
La importancia del encuentro cada cual la determina a su manera. Todos nos encontramos para completar un pedazo de nuestra historia, y aportar al otro la posibilidad de llenar sus páginas.
     
En los encuentros descubrimos las propias facetas que el espejo por si solo no puede comunicarnos. En ellos descubrimos el amor y a su antagónico el miedo, perfilando el carácter para inclinarnos por uno de los dos opuestos.
     
La soledad es en sí misma un poderoso encuentro, nos aísla y permite si aceptamos cobijarnos cómodamente en sus aposentos, el encuentro con la sabia naturaleza que respira en uno.
     
La mirada en una hoja caída, el deleite contemplar en la jugada de un felino, el sobresalto de una ola o el deslice por una pendiente rocosa, crea, vinculándonos, en el próximo encuentro.
     
La vida la componen los encuentros con las personas, los animales, la naturaleza, y con la creencia que cada quién aporta para observarla, y experimentarla. No lejos de uno se encuentra nuestro mejor encuentro, el corazón. 
       
El encuentro más valioso es aquel que te guía al conocimiento de ti mismo. A formular preguntas acertadas y recibir las necesarias para conocer la ruta de los siguientes pasos.
    
El encontrado observa una reacción, y el que encuentra halla la simetría en las cosas. Un dar y recibir erarios de sabiduría y comprensión. Quien da algo de sí mismo en un encuentro prolonga de alegría sus días.               
     
Quien va en pos de la verdad encuentra su propia imagen.

Mila.Gomez