martes, 14 de abril de 2015

A. Libro



A. Libro

      Hay  algo dentro ti que me llega a cautivar. Esas palabras tan bien ordenadas, las frases pulcramente correctas y una correlación entre sí, que paso enseguida a integrarme en el fascinante mundo de tu expresión.

      Con cada página que comienzo me llevo el recuento de la anterior, y a pesar de haber olvidado parte de su contenido, aún me acuerdo del tratado por el que te sostengo. Hoy quiero recordar que es importante para mí tenerte cerca, siempre tienes la gracia de atraerme en un momento dado, o, conducirme a un amigo.  Eso haces teniendo en cuenta las prioridades de mi necesidad. No concibo la vida sin tu cautivadora ilustración llamativa.    

      Es, sencillamente, que estás pleno de atracción, imaginación, inspiración  y un pedacito de alma de quién te creó. Alguien que utilizó momentos de su tiempo para inmortalizarte, que llegaras a unas manos concretas y te dieran la utilidad oportuna.  

      Contigo emprendo un viaje a la mente de tu autor y me convierto en parte de su secreto. Me llevas al  misterio que él desea mostrar, y con alegría me caracterizo ataviada con mis mejores galas y con la ilusión de comprender, aquello que me quieres enseñar y por lo cual nos atrajimos mutuamente. 

      Tal vez por haber compartido un trecho de mi vida con tantas palabras y vicisitudes, que ahora puedo obsequiarte de forma escrita con mi más sincero reconocimiento a tus enseñanzas leídas.

      Hoy he terminado de leerte y mientras lo hacía, he podido convertirme en un personaje de tu texto.

      Gracias, amigo del alma.
      Mila Gomez