viernes, 19 de mayo de 2017

Aquí y Ahora






Tenemos bastante claro que solo existe el presente, el famoso "aquí ahora" y que no es otra cosa que un perfecto instante eterno, al ser un instante que siempre está en el presente.

El pasado dejó de ser cuando se convierte en presente y el futuro, ahí contamos con infinitas posibilidades que van llegando al presente de instante a instante. Por lo tanto, comprendiendo o no, el presente es el único momento existente por ser ahí en donde somos y actuamos.

La ciencia ha demostrado que las tres líneas de tiempo, pasado presente y futuro convergen simultáneamente y se fusionan en un punto de unión. Aquí y ahora. A nosotros nos queda por experimentar dicha creencia y hacerla nuestra verdad.  "Atrapar" ese momento como único instante de vida que tenemos para vivirlo plenamente y con consciencia. Estoy en lo que hago y lo demás va fluyendo por sí solo.

El tiempo en sí mismo es atemporal, pero para desplegar las vivencias diarias con un cuerpo físico necesitamos tiempo temporal equis. Un principio y un final de ese tiempo atemporal, digámosle "prestado" que hemos marcado con reloj.  Alfa y Omega. Sabemos que lo que verdaderamente nos "sostiene" no es el cuerpo, si no, el Ser inmortal que nos habita, por eso el cuerpo un día, se desintegra. 

Entendiendo la filosofía de esta realidad única marcada en tres tiempos;
Si la mente la tengo puesta en propuestas del pasado, qué pasó por qué y cómo pudo haber sido y cómo se puede arreglar y constantemente está ocupada en un ir y venir de aquí para allá, resulta que estoy viviendo en pasado inexistente y fabricando un futuro igual de incierto. La mente está llena de datos que sirven a que el presente siga por el mismo camino y nosotros dando las mismas vueltas en torno a los mismos asuntos. Solucionamos unos conflictos y nos vienen otros. 

Con lo cual, la mente en el permanente pasado con sus creencias y limitaciones, o construyendo futuros que ni sabe le convienen de verdad está fuera de tiempo presente aquí y ahora, por muy ajetreada que ande en sus silencios pensantes, es una mente que está en blanco, pues la información que contiene solo sirve para encadenarse y permanecer en un estado de continuo bucle.  Se emborrona más lo escrito y resulta indescifrable después. Es un blanco que está oscuro.

Se obvia con facilidad algo de gran relevancia, que a consecuencia de deambular entre lo que es y lo que  pudo haber sido, con datos en desuso o escenarios futuristas que encajan a duras penas con las perspectivas felices que tenemos, nos perdemos el escuchar al Ser maravilloso que habita en cada uno. El Ser que se comunica con nosotros en la quietud de la mente en el momento presente. Simplemente estando y dejando que Éste nos guíe asumiendo y aceptando lo que nos viene dado.  Es una información que se escucha desde la intuición, la alegría, el buen humor, y por sí sola se filtra hasta la consciencia para que podamos manifestarla con originalidad.

Somos Seres de Luz, nuestro Ser es originario desde el principio del tiempo y más allá de éste, por lo tanto, el Ser que verdaderamente somos es Original y Pura Esencia, y aunque no se muestre a los sentidos físicos es más real que la materia, es el que nos ayuda a captar el instante del tiempo temporal para que sea el único acertado. Si lo que queremos son respuestas lógicas y concretas a las preguntas debemos aprender a comunicarnos con nuestro Ser cada quién con sus propias herramientas y, sin desviarnos de la fe de que serán atendidas a su debido tiempo.  Entendemos que nada es imposible, cuestión de voluntad el proponérselo. 

Asombroso que ahora en el presente esté creando un tiempo futuro que me traerá los efectos que aquí ahora estoy creando siendo estas consecuencias de una atención o inatención que posiblemente causarán dolor, incertidumbre o una alegría... 

Lo que soy, aquí y ahora, viene de un futuro que es el presente que pasará en un instante a ser pasado. El verdadero encuentro es adentro, con el Ser que me mantiene DESPIERTA. 


Mila Gomez.