martes, 11 de septiembre de 2018

El Guardián


En mudez y velada presencia para que no se perdiera; fue lo que le propuso ella en uno de sus intrincados parajes oníricos.
Pactando un plan de salvación con una clave; ser consciente

Cuando rememora el frágil escenario estando en el punto de mira cambia la ira por paciencia, entonces Él atraviesa con espada de paz su estructura física, clavando el filo en el centro del corazón hasta ella poder sentir sumida en excelso éxtasis.

Fantasea despierta con la reaparición de su pacificador.

Olvidadiza de la alianza.
Contenta la ira persiste en combate contra el intruso que por bien, conoce. Prefiere verla muerta que en brazos de la eterna dulzura. 

Duelo de espadachines en el que una permanece alerta a la mínima ocasión mientras el Guardián, cumple con su labor en libre albedrío lo que en sueños  se le asignó. 

Demasiada paz.
La ira se refuerza, y.
En un acto despistado con moderada agresividad, a través de un alambre de espino clava su saña en la muñeca derecha del cuerpo de la mujer cercenando sus venas con señal de patente victoria. 
De seguido abandona su alma en un túnel frío y oscuro. 


^^
El Guardián la rescató. 
El contrato no estaba consumado.



La ira es una herramienta del ego al servicio del mal, que también utiliza para que tú, te hagas daño olvidándote de él y te sientas culpable. 


Mila Gomez.