sábado, 24 de septiembre de 2016

El escritorio, de nuevo ocupado


El pasado mes de marzo, la compañera y amiga +Julia C.  tuvo la gentileza de invitarme a mostrar el escritorio, luego en mayo, como sabéis,  me tomé un descanso de la red, los meses pasaron. Ahora que vuelvo a estar activa por aquí, cuento con la mejor ocasión de mostraros el que conmigo, estará de nuevo ocupado. Y que con mucho gusto os lo enseño. 

Me encantó conocer el escritorio de Julia, y el de quienes posteriormente quisieron mostrarlo. Gracias, Julia, por tu iniciativa ingeniosa a participar para conocernos mejor. 





 Aquí os lo presento, situado en la segunda planta de la vivienda llamada buhardilla, y por ende, con techo abuhardillado. Como soy de estatura no muy alta, acceder a las partes bajas me supone inclinar poco la cabeza. La planta tiene la ventaja de contar con baño, un descanso no tener que bajar las escaleras. 

Os diré que sin ser un ritual, prefiero escribir teniendo cerca velas encendidas, y con la fragancia de un incienso, a veces con melodía de fondo a bajo volumen.   



Plumier para lápices y bolígrafos, con cajonera en dónde guardo las notas, los pendrives, pinzas y clics. Situado en la parte izquierda de la mesa, por lo que en la foto anterior no se aprecia. 






La pequeña y bonita Isis ya se está instruyendo en la lectura, jajaja. 



Estantería de libros situada en la entrada de la buhardilla, por lo de la altura del techo. 










Me apetece mostraros unos dibujos que antes de iniciar el blog me gustaba pintar, y que ahora son testigos en mi andadura cibernética. 
‹‹‹‹ helos aquí. 



La buhardilla/escritorio dispone de una terraza la cual es muy visitada en las noches de suave temperatura, me gusta salir y sentarme en una hamaca a disfrutar de la lectura, de vuestros interesantes posts, o, inspirarme mirando al Firmamento en un silencio que a veces resulta sobrecogedor, roto por el tañido de las campanas de la iglesia recordando las horas del tiempo. Por momentos entro en un estado de sosiego contemplando la maravilla que se alza sobre mi cabeza, y me parece imposible que aquí abajo, cueste de encontrar la paz. 





Por el día me asomo a escuchar mejor, cuando por megafonía pregonan las noticias del pueblo, cualquier evento de la clase que sea y que repiten tres veces, tal como una fiesta, la llegada del mercadillo con todos los artículos que trae a la venta, o la del pescadero que viene dos veces por semana a vender el pescado, éste pregón es inconfundible, aparte de saber qué producto puedes ir a comprar, al comenzar el enunciado se escucha la música y letra de “Desde Santurce a Bilbao vengo por toda la orilla…” aún sigue haciéndome gracia. Los demás pregones los amenizan con una jota tradicional antes de hablar. Otro pregón inconfundible es cuando escucho una marcha fúnebre, comunicando quien de los vecinos o vecinas se ha marchado y a qué hora se puede ir a despedir y acompañar a los familiares en su dolor.  Ley de vida que en los pueblos se siente a fondo. 

Y esto ha sido todo, un pequeño recorrido por una de mis páginas en la vida en la que me comunico virtualmente. Gracias por la visita virtual.  








Encantada visitaré el escritorio de quienes quieran mostrarlo de la misma forma. ¡Animaos!!! ¿Que me dices?  +I. Harolina Payano T. 

Mila Gomez.