domingo, 31 de marzo de 2019

La Insensatez de Laura




A causa de una insensatez repetitiva Laura desea morir. Tantas llamadas a la muerte que esta abrió una puerta y a punto estuvo de cumplirse el desatino. Laura quedó escarmentada durante larga temporada en la cual recuperó cordura. Creyendo olvidada su propia profecía vuelve a insistir con ver al de la guadaña. La figura tan insólita como inesperada, un día le asestó buen golpe y a Laura el inconsciente le queda en blanco.

El Amor de un hombre, en un suspiro la llevó delicadamente a una estancia pulcra de un mundo lejano y depositó en camilla de metal templado, venía vestida con amplio pijama níveo y él cubrió con sábana fina del mismo color y suave tacto. Rodeada de noble luz y paz envolvente, Laura en su mente escucha la serena voz de una mujer haciéndole preguntas.
De entre todas, recuerda;
        ¿Quieres morir como tantas veces has deseado?
Laura sin titubeos responde; No.
        ¿Quieres vivir? 
De nuevo contesta a la voz pues no ve a nadie;
Sí, quiero vivir pero de otra manera.

A continuación pasan a repararle el cuerpo e insuflar vitalidad al espíritu sin que Laura sienta molestia alguna. Una vez sanada, la voz le habla de unos planes, objetivos que ella debe llevar a cabo para su transformación en la realidad que vive y señalando al hombre que la trajo le asegura; Él estará contigo
Laura entiende y acepta. 
El Amor regresa con ella a la existencia conocida.

El cuerpo de Laura va cicatrizando mientras el espíritu mantiene la información. Desde la mente va recordando de a poco fracciones inconexas que aplica a pesar de los, algunos grandes obstáculos, su voluntad es más fuerte que cualquiera de ellos y va consiguiendo vivir de otra manera tal y como quería, siempre, confiando en el hombre que con su amor la salvó de la insensatez y ahora lo tiene con ella permanentemente, afianzando el cambio y dando sentido a la vida, suya. 
Con él, gran amor de sus vidas.


Mila Gomez




viernes, 1 de febrero de 2019

Un Cambio



Nunca hubiera imaginado que viviendo tan a gusto en Barcelona el destino tuviera la gracia de ofrecerme la oportunidad de residir en una zona rural, acepté el reto, de eso hace 17 años. Poco a poco he ido conociendo el lugar y al día de hoy estoy encantada con la Naturaleza tan a mano, con sus cercanas montañas, campos, pueblos y gentes con una peculiaridad especial, vistas espectaculares y un cielo en donde el aire me trae aromas antes desapercibidos. Haciendo balance diré que he encontrado más pros que contras. ¿Y quién me iba a decir? Que aparte de otros manjares que da la tierra también recojo Lavanda. ¡Qué maravilla! 

***
Comprendo que los cambios son un proceso de adaptación, ahora toca cambiar el perfil de Google Plus por otro, es por ello que agradezco la comunicación y enriquecimiento que me habéis regalado con vuestra calidez y afecto. Espero y ojalá, la amistad continúe dentro del blog además de encontrarnos y continuar juntos en otras redes.
Gracias por haber rozado mi corazón en tantas ocasiones. 
Gracias por ser y estar. 

 Seguiré por G+ hasta su cierre definitivo. Entretanto;

Dejo enlaces donde podemos seguir compartiendo, ¡tantas cosas! 




En uno de mis presentes, recogiendo lavanda.




Mila Gomez







viernes, 25 de enero de 2019

Un Salado Día



Bélgica. "Estatua Knokke."

Albergaba esperanza ser amado de igual modo a como él la quería; A su puerta llamó unas cuantas veces, ella sonreía mientras se hacía a un lado y dejaba entrar. Conversaban sobre la cotidianidad de la vida, de las suyas, provocando sentimientos, risas, complicidad. Sus miradas se encontraban al principio alto turbadas, las manos rozaban ¡sin querer! El corazón escuchaba los latidos del otro. Él no se atrevía a ir más allá de lo deseado. Ella esperaba asentada en la timidez e incertidumbre. Nunca hubo promesas tampoco intenciones malsanas o engaños. Un licor de hierbas tomado a pequeños sorbos y un par de cigarrillos duraba la visita.

Colocándose el sombrero con destreza se decía en la mañana; cubriré de caricias y besos su cuerpo hasta que sienta mi amor suyo. Por la noche dormía junto a la imposibilidad de la duda.

Un salado día despertó sin la esperanza y encaminó sus pasos por  vía contraria, llamó impaciente nadie abrió ni dio bienvenida finalmente la puerta cedió. De la casa solo emanó pasión de abandono. Había desaparecido la estimada dama.

A partir de entonces se conformó con contemplar las mareas en compañía de la sola desesperanza. 





Mila Gomez
















martes, 15 de enero de 2019

La Caja





De mi país e infancia evoco la miseria, sufrimiento el hambre o el castigo, no conocí mejores calificativos ni sentimientos en mis primeros tres años de vida, posteriormente continuó de la misma manera clausurado dentro de un sucio y destartalado orfanato repleto de criaturas que al igual que yo, vivíamos con la angustiosa esperanza de si aquel sería el bendecido día para salir de allí. 

Teníamos prohibido hacer enfadar a unas personas que proclamaban ser juiciosas admitiendo que nos cuidaban por nuestro bienaventurado futuro. 

Restricciones todas excepto obedecer órdenes de lo contrario, si conseguíamos alterar los nervios a sus señorías por algo, según nivel de ira producida nos recluían  mínimo veinticuatro horas en un viejo cuarto sin vistas tan pequeño como una gran caja de cartón, dentro, una raída manta y una palangana para el uso de las necesidades fisiológicas. La caja en sí,  contenía los aromas del terror que otros antes que un infeliz como yo respiraron y que, una vez metido en aquel cuchitril, una oquedad por la que una luz mortecina filtrada de un angosto pasillo, anunciaba que aún seguía vivo. A través del trasluz, una vez al día me dejaban, juraría que con desprecio, un vaso de agua con sabor a fritura y un pedazo de pan, tan duro que una vez rompió un diente, otras veces mantenía la sensación de tragar algo fibroso con textura viscosa. (Ahora sé que eran las esporas surgidas del moho,) ello producía horribles picores durante el tiempo que volvía a acostumbrarme a ellos, a pesar que cada vez eran más intensos y extraños y un estremecimiento de asfixia iba apoderándose de mí lentamente. 

No quería volver a la caja, ni tampoco quería hacer nada aparte de obedecer como un autómata. Mi cara se olvidó de ofrecer sonrisas y mis labios casi siempre estaban sellados. Comencé a verme natural, al igual que a mi extrema delgadez al no ser el único que presentaba los mismos síntomas de desahucio. Nada  importaba a excepción de dejar de respirar que por otro lado era lo mejor que me podía pasar.

El día que me lavaban el cuerpo en un cubo de metal con agua jabonosa y esponja que de suave no tenía nada restregando a fondo cuerpo y pelo, era el más alegre y a la vez más temido, aquel en concreto  fue indiferente. Contaba diez años de los cuales siete encerrado en donde un mal día mentalmente empecé a llamar casa de los desamparados.

Las familias con verdadero interés en adoptar ya fuera a niña o niño preferentemente, infantes, pasaron de largo durante mis años de calvario y diría que con pena o asco, no sabría discernir, ante aquel pequeño mocoso presentado con el nombre de Abed que sonreía bobamente con la esperanza de ser el elegido.  

Un día de presentación ante la posibilidad de ser adoptado, la serenidad manifestada en mi semblante era tan ingenua que me mostré ante los posibles padres sin albergar en la mente ninguna ilusión y sí conformidad. Tan solo pensé por un instante aquí estoy de nuevo, me da igual a quién escojáis, pronto dejaré de respirar, luego silencié el pensamiento como si estando presente no advirtieran mi presencia.

Quizá fuera la transparencia de mi aceptación de ser, lo que produjo en aquella pareja joven y guapa merecedor de escuchar mi silencio y comprender. (Tiempo después, me dijeron que antes de las presentaciones, los dos al unísono depositaron su mirada en mis ojos. ¡Ya era suyo!)

Me llevaron a vivir con ellos a España, durante el trayecto ellos sonreían, preguntaban con ternura y obsequiaban con alimento y medicinas entretanto yo escuchaba, asfixiaba y rascaba por todo el cuerpo abriendo más heridas en mi escuálido esqueleto con escasa carne.

Pasó el horror y quedó una experiencia como recuerdo, nada más. Mis padres adoptivos cuidaron y mimaron hasta que recuperé la salud y el ánimo con un cariño tan desconocido para mí, que al principio me pareció antinatural. Tengo un hogar, padres, dos hermanos y una hermana también adoptados. Una familia cimentada en el amor a la que no pude por menos de adorar al poco de llegar. 

Cuento veinte años y el niño que sufrió tanto llamado Abed ahora es un hombre alegre y feliz que alberga confianza de que otros seres en igual situación de abandono al que padecí, encuentren lo que yo habiendo dejado de buscar encontré. Un verdadero hogar. 

Gracias a la generosa vida que me envió  amor justo en el preciso momento antes de perecer en un infierno.


Mila Gomez. 

* Relato publicado en el libro. 
Universo de Esperanza. Lucha por la Vida.






martes, 11 de diciembre de 2018

2019 Y CADA DÍA...

GRACIAS por vuestro valioso tiempo, a  los que en este año 2018 me habéis acompañado por esta vía virtual que  ha permitido conocernos mejor, alimentando la amistad el cariño el aprendizaje. Conectándonos a través de unas teclas y cables que unen. Vuestros comentarios tanto dentro del blog como en el perfil así como vuestras gratas visitas y saludos hicieron posible que mis letras tuvieran sentido en darlas a conocer consiguiendo que la ilusión se mantenga viva y poder continuar compartiendo. 

Para el término del año y dando paso al siguiente redacté un poema con mis mejores deseos de que todos nuestros positivos y sinceros deseos se cumplan. ¿Utopía? Puede ser pero, ¿quién dijo que los sueños nunca se cumplen?






Primeramente solicitaré a los Druidas muérdago que tapice cada rincón del mundo con Prosperidad
Encenderé farolillos con el fin de que nadie se pierda en ningún camino
Lanzaré al aire globos colmados con ilusiones cumplidas
En el jardín plantaré un pino y dejaré que sus raíces se expandan unidas por todas las tierras
Dibujaré en las nubes rostros sonrientes transmitiendo Paz y Felicidad
Depositaré una vela encendida en cada estrella, menos en una, que colocaré en el centro de mi  corazón para que el amor siga latiendo por todo y todos
Llenaré un botafumeiro con perfumados  y selectos  regalos
Abriendo  puertas ventanas balcones
Llegará humo sagrado al niño
Mirra al hombre para que no tema a la muerte
Incienso al Cristo Vivo que habita en cada Ser 
Y con el oro sentirnos Reyes.



SED FELICES,  LA FELICIDAD TIENE GRAN ALCANCE 
CELEBREMOS LA NAVIDAD  CON AMOR CADA DÍA, CADA DÍA...

FELIZ SALIDA DE 2018 Y ENTRADA A 2019



Mila Gomez


lunes, 12 de noviembre de 2018

La Nube de los Amantes


Prolongo el viaje por el espacio tiempo; esperando encontrar un escenario escondido en la trastienda de las emociones que permita descubrir uno de los errores cometido siendo terrenal con otro cuerpo en una época anterior y  está mellando en la realidad actual.
Una luz blanca siempre me guía en esta clase de búsquedas.  

^^^

Llego al interior de una espaciosa alcoba elegantemente decorada, caldeada por un gran brasero de bronce de exquisita calidad artesanal asentado en pies también de bronce. El contenido de la estancia además sustenta cierta sobriedad y moralidad religiosa, cuyos dueños revelan poseer abolengo elogiable en el lugar donde residen.  

Percibo en la atmósfera una vibración energética proyectada por sombras poco amistosas velando mi visión. Las voy eludiendo logrando ver más nítido y sin pisar el suelo me acerco a los barrotes de un lecho matrimonial. 

Un hombre y una mujer están entregándose cariño con pasión. Sus caricias, abrazos, susurros besos…Todo en ellos refleja el amor que se profesan. Cerca de sus arrobados contornos distingo enlazadas y sutiles espirales de purísima luz creándose con cada suspiro de gozo dedicado.

De repente aparece una intrusa voluta en forma de nubecilla gris, es un ego de culpa procedente de la mujer por estar cometiendo adulterio. 
La nubecilla se dispersa por la habitación como si quisiera atrapar algo, aproxima a los amantes y enrosca en el aura del hombre por unos instantes. El amor que siente por la mujer es sincero, profundo, consiguiendo sin él saber, que la nube gris se aleje desapareciendo por una de las paredes.  

Están llegando a la cúspide de la comunión con la energía del acto y observo fascinado como los cuerpos energéticos de la pareja con sus bellísimos colores; se elevan abrazados por encima de sus cuerpos componiendo un perfecto coro de figuras lumínicas y al compás del amor con que se entregan ellos, comienzan a danzar graciosamente emitiendo una sinfonía de notas celestiales. 
Me parece estar contemplando una magna celebración por todo lo alto de aleluyas emparejadas con las pátinas del arco iris.

^^^
Consiguen fusionarse en 
un solo ser a través de la energía sexual proporcionada por el amor que les une, disfrutando  sin el peso de la culpa. Los cuerpos sutiles van descendiendo juntos estableciéndose en respectivos físicos. Sus semblantes están radiantes y sus cuerpos brillantes de placer.
No han creado nueva vida pero tampoco estaba predicha.  

Estoy emocionado por lo contemplado y creo que es momento de partir, no obstante algo retiene mis pies en vilo. La nube gris regresa más crecida que cuando partió. Atraída por la mujer que coloca de nuevo en la morada de la mente y continuará manipulándola con mayor poder, porque ahora se siente más culpable por sucumbir otra vez a ese encendido amor habiendo sido infiel a su esposo a pesar de amar al hombre que reposa feliz abrazado a ella. Son inconscientes de lo que está sucediendo y él, en su vulnerabilidad, no puede impedir que la nube roce su sensibilidad quedándose un poco de ella para sí mismo.

La nube es una sombra. 
Una forma de pensamiento repetitivo que alimenta ella cada vez que se siente culpable por amar a un prohibido. Regresó voluminosa debido a que al marchar se dirigió en busca de alimento que poseen personas conectadas con el pensar de la misma culpa.
Es un *Egregor cada vez más poderoso y cobijo no le falta en aquella mansión, hay un grupo muy grande de gentes sembrando igual temor.

A punto de despedirse halagan con, no tan apasionados besos y abrazos. La culpa en la mujer está reforzada y en el hombre, irá minando lentamente y no podrá impedir ser perjudicado física y psicológicamente por cada posterior encuentro ilícito. El destino de los amantes está gobernado por una acusadora sombra que declarará en contra del amor teniendo estos que subsanar el error por enamorarse a destiempo.

^^^

Aún falta saber, ya que no puedo moverme como quisiera y en breve estoy observando con atención ambos rostros. El hombre, es el yo del presente y mi ser energético regresa como un rayo a ocupar ese cuerpo que habito ahora, descansando plácidamente al lado de María, la misma/diferente mujer de entonces, al fin convertida en amada esposa  compañera... 
Y entiendo, a los absurdos temores haciendo que desconfiara de la tan admirada y deseada María, pudiendo esta enamorarse de otro hombre. 


El error ha sido descubierto no tiene armas ni valor. Desapareció junto a mis temores.  


Hoja del Diario de. "Un Viajero en el Tiempo" 




Mila Gomez


domingo, 30 de septiembre de 2018

La Sorpresa




El avión venía con retraso; una excusa como cualquier otra.  Le dije que llegaría a casa tres horas más tarde. La verdadera intención del engaño era darle una anticipada y grata sorpresa por su aniversario. Confabuló la conflictiva casualidad permitirme ver a Joaquín con cara de tontolaba, balbuceando vanas escusas mientras torpemente escondía su descaro. Laura emulando sorpresa con semblante de ¡no sé cómo pasó! Me produjo náuseas el ver sus cuerpos brillantes por las perlas del placer. Si practicaron amor o sexo nunca quise conocer ni desde cuándo. Estaba viendo y experimentando la infidelidad de un modo cristalino. 

Me dolió, si, perdoné cuando conocí un buen día. Olvidé cuando comprendí  que una hermana se enamoró de un esposo por las cosas que yo despreciaba en él. 




Mila Gomez