lunes, 30 de marzo de 2020

Revolución Silenciosa



TODOS CONECTADOS A LA VEZ.
Valen ricos o pobres, blancos o negros, de cualquier ideología o ideas. Se derribaron fronteras se cosieron banderas y las gentes se besan abrazan se cuidan y apoyan desde el corazón. Las bienvenidas o despedidas se realizan a través de la unión de Almas. 

Ahora el DESAPEGO se hace dueño de la realidad e impone vivir sin tanto desatino. Nos podemos conocer mejor y descubrir al que nunca supimos ver. La Madre Tierra, nuestra querida Pachamama, está sanando y sus hijos la estamos ayudando, pese al dolor de no haber aprendido antes a hacerlo. A Pachamama le llegó el momento de ascender a un nivel espiritual mayor, como organismo vivo que es, también necesita evolucionar, y nos invita a ascender junto a ella. Pero debemos aprender importantes lecciones, cada quién sabrá las suyas si presta atención a lo que puede dar, por tener, pues eso mismo sabrá que recibirá.


Se está acelerando el cambio, la transformación del viejo mundo a un nuevo nacer. Estamos invitados a dar un grandioso salto en el espacio tiempo, dejando lo infantil y convertidos en maduros de los nuevos tiempos. Gente común que se acuesta y levanta. QUE VIVE.


Las palabras altisonantes o autoritarias no acallarán una REVOLUCIÓN SILENCIOSA a la que nos hemos unido todos, con vibraciones que acercan a través de lo mental, pues solo así tendremos oportunidad de sanar al cuerpo, pero unidos.
  • Creo entenderte, Gran Madre; estábamos utilizando tus recursos como si nos pertenecieran, además, impunemente, sin darles el merecido valor, cuando en realidad, ¡NOSOTROS SOMOS TUS RECURSOS! Pues nuestras raíces están firmemente arraigadas dentro de tu vientre. Tú, tienes el control, y los mandos para manejar esta nave por el Universo.
Te abrazo con mis diminutos brazos, apenas un soplo de luz rozando al esquivo viento, pero te abrazo.

Ahora, más que nunca, TODOS SOMOS UNO, unidos a un mismo propósito. Conocer mejor nuestra conciencia, a través de lo consciente puesto en nuestros actos.  


sábado, 14 de marzo de 2020

Dudas Silenciosas



Pintura de; Bryce Cameron Liston


He terminado la jornada laboral, son la una de la madrugada y voy caminando a casa. Por el camino detengo los pasos en la puerta del parque y siento ganas de entrar, sentarme en uno de sus bancos. Es una noche cálida y silenciosa, diría que extremadamente tranquila. Ocupo un banco cobijado por un alto pino cuyo frescor inhalo con agrado. Enfrente hay un busto de un famosos torero y a la izquierda una gran cruz de piedra, de las que se ponen en las entradas de los pueblos. La noche es oscura y la farola de la entrada da una luz mortecina al entorno.
  • El aire mece con delicadeza el espacio y pienso que vivo un momento para simplemente estar; ser un huésped más del pequeño parque al que la vista abarca por completo, y decido escuchar los sonidos que la noche trae con su silencio. El grillar de un grillo; alguna hoja que cae, minúsculo sonido que capto. Un pájaro entona su melodía nocturna; y a lo lejos, el reclamo de una gata en celo. Consigo ser parte de todo. 
De repente un rumor procedente del estómago me distrae, y recuerda que no he cenado, al desviar la atención a ese punto soy consciente que también escucho mi miedo. No hay razón, sin embargo me recreo en las dudas. Cualquier cosa podría asustarme, o alguien que al igual que yo deambula y no precisamente a la búsqueda de una paz inusitada. No puedo por menos de conocer el miedo hacía algo o alguien que no me ha ofendido. 
Miedo de escuchar unos sonidos que nunca escucho de verdad. Miedo a una soledad acompañada. Miedo al comprobar que siento miedo de la nada.



domingo, 8 de diciembre de 2019

El Atributo



Adolfo enamoró a Encarna hasta el altar de cruces con su aventajado atributo, situado en partes bajas y buena parte del día utiliza desde la cabeza. Parco en saberes y de rústico proceder. Cuando en el trabajo le hacen pensar más de su habido en ideas, llegado a casa, descarga la corta mente rompiendo cosas y reglas  de forma desordenada. Con ella, tendrá su momento, pues, ¡le tienta! Después, con los hijos crecidos en espíritu, ni se lo plantea.

* No entiende, ese dialecto tan refinadamente adecuado y educado, con que le paran la cabeza.
Siente impotencia, Encarna, muy hábil, consuela.

Joaquín, utiliza la cabeza para maniatar clavos manipulando claves. Con estudios matemáticos y  modales  refinados. En el trabajo no permiten cabos sueltos ni airear trapos sucios. Al irse su cabeza a tan altas esferas, no percata, que una de sus escarceos amorosos, le tenía atado por sus bajos mentales.

Teniendo estudiadas las partes fuertes y débiles de su esposo, cansada de tosquedades a la vez que satisfecha con los juegos carnales, Encarna, consigue seguir disfrutando con el atributo que la conquistó. También, qué hija e hijo que parió, tuvieran por padre biológico uno inverso, así, tendrían las dos partes equilibradas.

Al saber por credenciales de la paternidad, Joaquín, compra el silencio de Encarna con suculenta compensación. No le importa, anda sobrado de dinero y no vislumbra educación dual. En adelante, estudiaría mejor desde arriba. 

Él, es bien recibido a su lujosa casa, por pelotillas, y una esposa esbelta, muy complaciente.

Esta, con picardía, se ganó la confianza de las dos posiciones de Joaquín, actuando según conveniencia.

Adolfo sigue asentado cómodamente en su zona baja, dando buena vida a esa parte allá donde se tercie.

Encarna  siente los placeres satisfechos. Y entonces sonrió.  





martes, 15 de octubre de 2019

Abandonando






Al descubierto por una alcahueta, se murmura gritando la noticia del adulterio; dentro y allende del caserón.

Leyendo tres palabras, con el miedo arañando su estómago, Isabel reconoce ser de números; anotarlos, administrar el bien metal. Las letras se atragantan formando ovillos en su lengua cuando tiene que rotular. Consumió tiempo de tres años, intentando redactar razonable carta de despedida.
Decirle, le daba pavor. 
Ahora, él, a punto de enterarse.  

Vulnerada, la encontró en el despacho quien de antemano sabía, aunque no tolerase la traición.
Cuidaba desde el nacimiento queriéndola mejor que la señora madre.
Su tata.

− ¡Niña! Traigo un objeto mágico.

Envuelto en paño de lana, portaba un cofre de madera labrada con símbolos, que, destapado, le entregó.  

− ¿Qué hay dentro, tata?

Perteneció al acaudalado del poblado, famoso creador de poesías, el más leído del territorio. Había sido pobre, sentido fracasado por no saber comunicarse. Decía; Que las gentes necesitaban escuchar la sensibilidad del alma, con palabras que llegasen a los ojos del corazón.
Él podía brindárselas al mundo, pero cuando recitaba, una tartamudez se comía letras, escribiendo, nada sólido conseguía. 

Una mendiga le ofreció el cofre a cambio de medio real, compró al no poder negarse. Dentro, una nota en desconocido idioma. Supo leer la magia en esa lectura y ella, se convirtió pluma. Seguidamente su alma comienza a manifestarse tal y como deseaba. Con cada verso escrito fue haciéndose más rico y mejor poeta, las gentes gozaban. De anciano, terminado el primero, poema de amor, la pluma volvió al origen. El cofre dio al primero que vio, uno de sus sirvientes; mi bisabuelo. 
Nunca necesitamos de su utilidad.

− Tú sí, niña, la mágica notapluma te servirá.

Cogió la nota, descifrando su paradoja.

− ¡La pluma!

Depositó en el almohadón que pretendía robarle razón. 
Rubricada, y lacrada la carta.
  
Quédate los dineros, pues nunca brillaron por estar depositados dentro de mentalidades, en bolsillos almidonados o bajo diez losas. Aquello que el tiempo corrompe convirtiendo en cenizas. Abandono lo que ingenuamente retuve dando valor, sacrificando el amor que conocí. Marcho lejos de tus maltratos y mutuos engaños.

Concebimos matrimonio honrando las tradiciones, fecundé dos muchachos gracias al fuego de tu frialdad y al hielo de mi deseo. Son tu vivo retrato, cada día más tuyos, ejercen con el látigo de la indiferencia. Confío que algún día comprenderán. Aquí dejo mi franqueza.

El hombre por el que respiro, y te abandono, carece de títulos y propiedades, pero posee suficiente amor, incluso para nuestro perdón.

¡Hasta ahora!
Querido esposo.
  
Vestida de limosnera, el cofre bajo viejas faldas, la pluma escanciando tinta, Isabel sale acaudalada por la puerta grande.
Sonríe al sentir;

 − ¡Narradora de historias!

¿Por qué no?  






sábado, 17 de agosto de 2019

La Página




Antes de abrir la puerta se prepara para encontrar la llave adecuada.

Sumida en quietud, ante su intrínseca mirada aparece la página. Caminó por líneas de  largos párrafos y repasó. Algunas letras sobraban otras debían estar impresas. Encontró errores, frases reiterativas en acciones e interrogantes acusadores. Palabras a las cuales no pudo dar nombre ni sentido. Espacios vacíos de recuerdos, desorden en el contenido. Sin razones y absurdos razonamientos.

La voluntad oscilando por la buena intención ella avanza pasos, luego retrocede, así, una y otra vez. Atascada en el bien desarrollo.
A medias consciente.
Descuidó la presencia en buena parte del camino.
Se da cuenta.
Es su evolución.
Está aprendiendo y cree, en saber corregir las faltas.

Acudió a Su Superior de editorial.
De la hoja entrega;
Emociones sentimientos y poses que olvidó de observar para conocerse mejor.
Lo que hirió por carecer de sano humor.
Palabras sin saber afrontar más las expresadas sin pensar.
Impaciencia por cosas que se saborean.
Vacilaciones.
Perezas.
Miedos.
Culpas.
Oportunidades postergadas.
Creencias obsoletas en las que confió y no le cambiaron como esperaba.  
Todo lo que la memoria quiso traer de su día con cubiertas de oscura energía.

Está soltando, dejando ir, liberando.
Algo en ella va desapareciendo.
Siente paz.

La página, ha quedado con clara lectura y justo en el punto final, descubre la llave para introducirse al mundo onírico. Escribirá una abstracta, y al despertar, estudiaría con atención los signos traídos.

Creando el día en una siguiente blanca.



Mila Gomez






Gracias Julia C. Cambil  por haberme animado a participar en la sección de microrrelatos de EL TINTERO DE ORO. Gracias, David Rubio, por tu generosidad y buen hacer en tu blog.

domingo, 16 de junio de 2019

Descanso






Qué puedo decir
que no sepas de mí,
si no tengo prejuicios.
Me da igual
 si me ven las aves,
el perro del vecino
o los gatos del prado.

Hago y deshago
y todo está bien
pues no conozco
 las tontunas del juicio
ni los qué dirán. 

Ahora  echo una siesta,
 despertaré cuando apetezca.
Tengo tiempo,
soy tiempo
soy vida
y siempre,
 ¡estoy de vacaciones!


***

Descanso bloguero, acompaño a Isis de vacaciones, ya veré cuánto aguanto su ritmo. 
Entretanto, sed felices en vuestro tiempo, es vida a cada instante.

***

Quiero dejar aquí una frase que hoy, a causa de una determinada situación, alguien a quien considero mi maestro me ha dicho; 
VIERES LO QUE VIERES TE CONVIERTES EN LO QUE VIERES. 
Gracias, entendí. 



Mila Gomez

lunes, 22 de abril de 2019

Paseando

Hay un montón de letras sueltas dentro de mi cabeza que no quieren ser leídas ni ver la luz siquiera, bien sea por desidia o que no es su hora de salida. Indican estar impresas en la memoria de las células como energía almacenada, inerte impulso bajo las yemas de los dedos, escondidas entre los pliegues de la lógica/ emocional. Flotando a la deriva en un mar de tinta negra, sin forma propósito ni dirección fijada.
Aliento a brotar con seguridad, portando argumentos que sepa leer para imprimir líneas bonitas con sus voces. Liberarlas de alguna horma.
Detenidas ante las puertas del no tiempo.
Hundidas en el abismo de las palabras.  
No salen.
No se unen.
No despiertan del letargo.
A veces siento escuchar lánzate al agua para rescatarnos, o, déjanos estar hasta llegado el momento adecuado mientras permaneces atenta a nuestro fluir natural.    




Mila Gomez