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viernes, 26 de noviembre de 2021

Sombras justicieras

 


Dejó de confiar en ese médico al que tenía que visitar  dos veces a la semana. Cinco años deberían ser suficientes. Aconsejándole continuar con la medicación si quería seguir durmiendo en paz. Paz, que creía ganada en pasadas batallas, y por tener ochenta años. 

Se sentía curado... 

En su mente dibuja una cara “incrédula” de aquel médico. Abre los cuatro botes, y las píldoras de colores son tragadas por el agua del retrete: ¡No vas a ganarte la vida a mi costa! <Le dice a la cara>.

Lo estaba consiguiendo. Se sentía eufórico. Pero gastados los últimos residuos sanadores, todo volvió a comenzar, con mayor intensidad y clarividencia.

Seis noches consecutivas, huyendo de lánguidas sombras que tratan de atraparlo en la pesadilla. Encontró manera de escapar,  llegando a su mundo a través de pulsar el interruptor de la luz, que nunca encendía nada. Se despertaba envuelto en sudor, un sabor a metal  en la boca y con el corazón al filo de un infarto.

En un mal sueño, escuchó lamentos de aquellos días pretendidos olvidar, cuando apodado; "El Negro Tesorero", siendo comandante de una infernal guerrilla, sentenció a muerte a quiénes inútilmente, negociaban por su defensa. Esa noche, es perseguido por su oscura conciencia. No pudo encontrar el interruptor de la luz; quedándose en tinieblas a la espera de alegaciones... 

Ahora, ningún médico al que solicita consejo, puede ayudarle a  descansar en paz. 

Cada noche se enfrenta con su conciencia, entretanto, una sombra deambula por hospitales, tomando píldoras de colores. 


jueves, 27 de mayo de 2021

Ladino destino



Nos enamoramos al primer golpe de vista. Luis era miembro del Grupo de Socorro de Montaña. Experto en alpinismo…, practicando en lo que yo más temía, y asimismo, fascinaba. 

Como no sabía de dónde venían los deseos por subir cimas…, ni la terquedad, accedí a ir con él de excursión… A los pies de una pequeña colina prevista para subir, que percibí gigante, me atasqué. Con pensamientos paranoides y excesiva sudoración. Recordé; que ya tenía aceptado lo que no quería: tengo acrofobia.

Cuando expliqué a Luis de esa obstinada, y contradictoria fobia, ocurrió algo insólito; comenzó a aparecer en mi realidad onírica. Efectuábamos fantásticas proezas escalando, hasta en descomunales cumbres nevadas. Aparte de buen equipo, iba acompañada por alguien que, simplemente, confiaba en mí. ¡Todo parecía tan real!  

Curiosamente, en el día comprobaba que mi confianza crecía. Llegué a disfrutar con las vistas desde el campanario de la iglesia del pueblo.

Aquellos sueños en los que junto a él subía…, bajando como si nada, eran semejantes a recuperar una olvidada sabiduría.

¿Miedo? ¿Superación? No lograba discernir cuál tenía más poder sobre mí.

Pero una expedición en Nepal nos aleja, allí, él desapareció; me quedé sin sueños mágicos. También con algo impulsando a conquistar “otros sueños” con lo recién experimentado. Pues el amor de Luis había penetrado en mis miedos…, liberándolos.

Hace un año conseguí dos premios en escalada.

Uno, está de adorno.

El otro me reafirma: “Los sueños se parecen a la realidad en que; por común temen al miedo”.


"Se realista; pide lo imposible"
Alberto Camus


ACROFOBIA

Se denomina acrofobia (del griego ἄκρος akros ‘alto’, ‘elevado’, y φόβος fobos ‘miedo’) al miedo a las alturas. Puede experimentarse en una variedad de situaciones, como bajar escaleras, mirar por un balcón, cruzar puentes, asomarse a la ventana de un edificio, subir a un avión, o practicar deportes extremos, como lo serían la tirolesa, el paracaídas o el parapente. Al igual que otras fobias, la acrofobia genera fuertes niveles de ansiedad, miedo, desesperación, estrés y nerviosismo en los individuos que la padecen, lo que induce una conducta de evitación o alejamiento de este tipo de situaciones
Fuente: Wikipedia

*** El relato tiene que estar basado en una fobia,  Microrreto propuesto por David Rubio; de El Tintero de Oro. 
Gracias. 


©Mila Gomez




jueves, 21 de enero de 2021

Página 432




Si hubieran sido capaces de creer, que mi visión provenía de otro ojo más certero, lúcido, clarividente, ligado al abstracto y verdad de acontecimientos venideros, quizás, nuestras vidas serían más dulces. Sin embargo, por haber nacido ciego, causé desconfianza.

En esta última página, resumo lo que durante sesenta años difundí, igual que transmitieron. Ahora, nada nuevo aportaré.

He visto dentro de mí, y en sueños, como el planeta enfermaba, siendo sus hijos encargados de la sanación. Teníamos la oportunidad de invertir el mal, pero era más fácil tirar basura a Madre Tierra, llenándola de estercoleros y mirando para donde no se ve. Se ha vivido sabiendo, y sin dar importancia a lo necesario.

A causa del cambio climático, el hielo congelado por millones de años, se iba derritiendo de los polos; bacterias hibernando comenzaron a despertar, saliendo a través de aberturas, llegando a todos los rincones del planeta. El Espacio empezó a defenderse del tiempo y así, nos lo iba restando para Tierra sanarse, pues no podía morir, todavía es joven. Al parecer, descontentos con lo que pasaba, inconscientes o no, nos masacramos hasta con pensamientos. El amor sigue escurridizo mientras el miedo engorda para mal de todos. Emergieron virus en un clima no suyo eligiéndonos para vivir; acomodándose. Y la Naturaleza sigue avanzando con sus planes.  

¿Qué sucede? Las culpas hacen su labor cargándonos de pecados sin haber hecho; ¡nada! Paradójicamente, la culpa pertenece al desorden. 

Nos queda ser responsables, y la unión, con esperanza puesta en próximas generaciones.


Mila Gomez


 

Microrreto para el Tintero de Oro

jueves, 19 de noviembre de 2020

NOCHE DE MANIFESTACIONES

 



Afuera imperaba una quietud abrumadora, y dentro de aquel mausoleo pétreo, abandonado por los diques del tiempo y alguna memoria, nos entregamos a un silencio casi espectral.

Rosa custodiaba las palabras no dichas en esos momentos. Ocupada en los preparativos para una óptima psicofonía. El lugar favorable en donde los sonidos, quedasen registrados en la grabadora de audio. Ella actuaría de canal entre los dos mundos.  

Mis pensamientos pretendían mudar del lugar, pero aferré a los que me habían llevado hasta allí. Desentrañar aquellas presencias que, cuando niño, muchas noches despertaron susurrando al oído vocablos incomprensibles, a veces, sentía miedo, paz, emociones que escapaban a mi corto entendimiento. Figuras de humo danzando por la habitación, esfumándose por cualquier recoveco. Nunca marcharon del todo, aún seguían jugando conmigo a las adivinanzas, retando a comprender.   

Miré de reojo a mi amigo, compañero de andanzas e ilusiones que nos hacían sentir libres. Accedió a participar en el experimento por amistad, y su incredulidad a todo que no fuese físico. Tal vez por eso, su semblante parecía sereno como las piedras del recinto.

Rosa, grabó una invitación de diálogo para quienes desearan comunicarnos algo, probablemente moradores del cementerio, adherido su osamenta a la desvencijada casa que, esa noche, velaría por el excitado sueño de tres jóvenes...,que madrugaron.  

La cinta estaba grabada entera. Escuchar las voces, y sonidos de las energías psíquicas que visitaron, nos paralizó hasta la respiración.

Nuestro inminente destino peligraba.

El tiempo se consumía.

Convenía marchar enseguida.

Obligados a enmendar el descaro. 


Continuará...



domingo, 8 de diciembre de 2019

El Atributo



Adolfo enamoró a Encarna hasta el altar de cruces con su aventajado atributo, situado en partes bajas y buena parte del día utiliza desde la cabeza. Parco en saberes y de rústico proceder. Cuando en el trabajo le hacen pensar más de su habido en ideas, llegado a casa, descarga la corta mente rompiendo cosas y reglas  de forma desordenada. Con ella, tendrá su momento, pues, ¡le tienta! Después, con los hijos crecidos en espíritu, ni se lo plantea.

* No entiende, ese dialecto tan refinadamente adecuado y educado, con que le paran la cabeza.
Siente impotencia, Encarna, muy hábil, consuela.

Joaquín, utiliza la cabeza para maniatar clavos manipulando claves. Con estudios matemáticos y  modales  refinados. En el trabajo no permiten cabos sueltos ni airear trapos sucios. Al irse su cabeza a tan altas esferas, no percata, que una de sus escarceos amorosos, le tenía atado por sus bajos mentales.

Teniendo estudiadas las partes fuertes y débiles de su esposo, cansada de tosquedades a la vez que satisfecha con los juegos carnales, Encarna, consigue seguir disfrutando con el atributo que la conquistó. También, qué hija e hijo que parió, tuvieran por padre biológico uno inverso, así, tendrían las dos partes equilibradas.

Al saber por credenciales de la paternidad, Joaquín, compra el silencio de Encarna con suculenta compensación. No le importa, anda sobrado de dinero y no vislumbra educación dual. En adelante, estudiaría mejor desde arriba. 

Él, es bien recibido a su lujosa casa, por pelotillas, y una esposa esbelta, muy complaciente.

Esta, con picardía, se ganó la confianza de las dos posiciones de Joaquín, actuando según conveniencia.

Adolfo sigue asentado cómodamente en su zona baja, dando buena vida a esa parte allá donde se tercie.

Encarna  siente los placeres satisfechos. Y entonces sonrió.