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lunes, 27 de noviembre de 2023

Dejar entre renglones

 



La gatita Isis acompaña en el devaneo mental, dormitando en la alfombra cerca de donde descansan mis pies (pienso que está en un nivel más alto que yo). Parece esperar a que me decida por un borrador, o, empiece un escrito nuevo. ¡No hay manera! 

Salgo a la terraza, a ver si se despierta alguna aletargada neurona. Isis también. Comienzo a observarla. Arquea orejas para escuchar lo que para mí es silencio. Su olfato, oídos y ojos son antenas captadoras de lo minúsculo, ¡qué privilegio! Sube al tejado: camina por las tejas, se aquieta, acurruca como bolita de peluche. Siento su impoluta presencia transmitiendo serenidad, esa ausencia estando tan presente. 

La mañana es cálida, el cielo tiene color cerúleo; las golondrinas vuelan alto. No lloverá.

Miro al sol y cierro los ojos, quiero sentir su energía mientras le envío gratitud en callada plegaria. Me siento rayo, luz, vacía de materia… En mi mente el sol se dobla formando dos esferas de un azul intenso, ¡hermosísimo!  

Una historia se ha filtrado por la cabeza; leo principio y final. Entro con la sonrisa de oreja a oreja. Isis se marcha dejándome con el duende inspirador. El folio en blanco aún espera. Las letras piden salir.

Cojo el lápiz. 

− SUSI

− DIME LUIS

−BAJA, TENEMOS CITA CON EL DENTISTA

“Vaya, olvidé la visita, y se queda el cuento entre renglones”. 



©Mila Gomez









sábado, 27 de mayo de 2023

Momento especial

 

Ampliar para ver mejor, no salió bien la foto


Si el hombre pudiera ser cruzado con un gato, 
mejoraría el hombre, pero deterioraría el gato. (Mark Twain)


Aquella tarde había realizado un trabajo extra; me sentía cansada, agobiada por el calor, y un agudo dolor en las piernas apremiaba a descansar. Estaba literalmente desfallecida. Al pasar por la ventana de la habitación, la vi, en la acera de enfrente, tan preciosa como siempre y con el porte elegante. Nos conocíamos de vernos por la calle, y varias veces le di de comer mousses, igual le gustaba la de pescado como de carne o verduras.  

Abrí la ventana e inmensa alegría me invadió. Ella notó que la observaba; cuando con voz queda le decía; hija, que bonita eres, más otras lindezas, movía las orejas en señal de entendimiento. Aunque la plena atención estaba en sus bebés, que van acercándose a su regazo.

Pronto soy espectadora de un acto maravilloso…, vital: está amamantando a sus dos hijos, luego los lava con besos de amor. Olvidado quedó el tiempo junto a la insignificancia. Surgió una espontánea empatía... Sin haber intentado estar totalmente consciente, conseguí estar entre ellos, en el mismísimo momento del proceso. Como si hubiera sido gata madre, hija también. Besando y besada. Nutrida por la energía que desprendía la felina hacía lo único y hermoso que está siendo; solo madre, y amor. 

Sentí profunda gratitud...

Entonces comprobé: ya no sentía dolor, cansancio ni calor. Desaparecieron las emociones negativas en aquel, único ahora. Aparecen al regresar a mi realidad. Eso sí, más liviana y feliz.

 ∞ ∞ ∞

Emociones que reconozco: cansancio, agobio, desfallecimiento, alegría, empatía, gratitud, felicidad. 



Mila Gomez







Adoptamos a la gatita, le pusimos de nombre; Colita Blanca, más buena no puede ser... Está en el garaje para que se se sienta libre de entrar y salir cuando quiera, pues tiene a sus amig@s en la calle. Pronto se acomodaron allí sus dos hijos. 

Colita Blanca


martes, 24 de enero de 2023

Montaña Serrada

El Macizo de Montserrat, situado en Barcelona. Se le dice también “Serrada”, porque en catalán "mont" significa monte, y "serrat" serrado. Es debido a su morfología, la cual parece haber sido serrada. Escogí esta montaña para inspirarme en el relato para el reto de; El Tintero de Oro, al ser para mí, hasta el día de hoy, la más hermosa y enigmática que conozco, y, por ser una montaña a la que se le atribuyen muchos mitos. 



Cogida de Wikipedia

Voy con mis padres a visitar Montserrat. Mi padre conduce el coche, mientras mi madre relata leyendas de la montaña: 

      La Virgen de la Moreneta, fue hallada por unos pastores en una cueva, ¡pesaba tanto!, que nadie la consiguió mover; allí mismo le erigieron una capilla. El Cavall Bernat, es una aguja creada por el Diablo, al parecer,  un labrador le debía un caballo de nombre Bernat que olvidó devolver, la esposa rezó a la Virgen y una intensa luz alejó al mal, generando la piedra con forma fálica.

Yo, con doce años, escuchaba entusiasmada...

Después de visitar a la Moreneta y el Monasterio Benedictino, pedí permiso para dar una vuelta.

Paz, magia, belleza…, observaba, sentía. Entro en una rosaleda, hay gente, y decido pasear entre las flores procurando pasar inadvertida. Anduve buen trecho hasta tropezar con un pedrusco. Al caer, descubro una escalera pétrea bien disimulada. Retiro maleza y desciendo. Camino por suelo terroso. Sentía una poderosa atracción en aquella atmósfera misteriosa. Repentinamente, estaba a otro lado de la montaña; la oculta, que nadie ve ni conoce. Se acerca un hombre muy alto de gran belleza; transmite confianza. Me dice: −Bienvenida a; La Atlántida−. Conviví con los atlantes una experiencia inolvidable, en una ciudad de ensueño. Afirmaban: Que hay otros mundos debajo de Montserrat. Y fueron los Atlantes supervivientes, que, con su energía, crearon la montaña.

El tiempo se había detenido.

Estaba en la rosaleda, con una brecha en la cabeza.

Mis padres no me creyeron.  


©Mila Gomez


Para leer otros relatos sobre mitos.





viernes, 26 de noviembre de 2021

Sombras justicieras

 


Dejó de confiar en ese médico al que tenía que visitar  dos veces a la semana. Cinco años deberían ser suficientes. Aconsejándole continuar con la medicación si quería seguir durmiendo en paz. Paz, que creía ganada en pasadas batallas, y por tener ochenta años. 

Se sentía curado... 

En su mente dibuja una cara “incrédula” de aquel médico. Abre los cuatro botes, y las píldoras de colores son tragadas por el agua del retrete: ¡No vas a ganarte la vida a mi costa! <Le dice a la cara>.

Lo estaba consiguiendo. Se sentía eufórico. Pero gastados los últimos residuos sanadores, todo volvió a comenzar, con mayor intensidad y clarividencia.

Seis noches consecutivas, huyendo de lánguidas sombras que tratan de atraparlo en la pesadilla. Encontró manera de escapar,  llegando a su mundo a través de pulsar el interruptor de la luz, que nunca encendía nada. Se despertaba envuelto en sudor, un sabor a metal  en la boca y con el corazón al filo de un infarto.

En un mal sueño, escuchó lamentos de aquellos días pretendidos olvidar, cuando apodado; "El Negro Tesorero", siendo comandante de una infernal guerrilla, sentenció a muerte a quiénes inútilmente, negociaban por su defensa. Esa noche, es perseguido por su oscura conciencia. No pudo encontrar el interruptor de la luz; quedándose en tinieblas a la espera de alegaciones... 

Ahora, ningún médico al que solicita consejo, puede ayudarle a  descansar en paz. 

Cada noche se enfrenta con su conciencia, entretanto, una sombra deambula por hospitales, tomando píldoras de colores. 


jueves, 27 de mayo de 2021

Ladino destino



Nos enamoramos al primer golpe de vista. Luis era miembro del Grupo de Socorro de Montaña. Experto en alpinismo…, practicando en lo que yo más temía, y asimismo, fascinaba. 

Como no sabía de dónde venían los deseos por subir cimas…, ni la terquedad, accedí a ir con él de excursión… A los pies de una pequeña colina prevista para subir, que percibí gigante, me atasqué. Con pensamientos paranoides y excesiva sudoración. Recordé; que ya tenía aceptado lo que no quería: tengo acrofobia.

Cuando expliqué a Luis de esa obstinada, y contradictoria fobia, ocurrió algo insólito; comenzó a aparecer en mi realidad onírica. Efectuábamos fantásticas proezas escalando, hasta en descomunales cumbres nevadas. Aparte de buen equipo, iba acompañada por alguien que, simplemente, confiaba en mí. ¡Todo parecía tan real!  

Curiosamente, en el día comprobaba que mi confianza crecía. Llegué a disfrutar con las vistas desde el campanario de la iglesia del pueblo.

Aquellos sueños en los que junto a él subía…, bajando como si nada, eran semejantes a recuperar una olvidada sabiduría.

¿Miedo? ¿Superación? No lograba discernir cuál tenía más poder sobre mí.

Pero una expedición en Nepal nos aleja, allí, él desapareció; me quedé sin sueños mágicos. También con algo impulsando a conquistar “otros sueños” con lo recién experimentado. Pues el amor de Luis había penetrado en mis miedos…, liberándolos.

Hace un año conseguí dos premios en escalada.

Uno, está de adorno.

El otro me reafirma: “Los sueños se parecen a la realidad en que; por común temen al miedo”.


"Se realista; pide lo imposible"
Alberto Camus


ACROFOBIA

Se denomina acrofobia (del griego ἄκρος akros ‘alto’, ‘elevado’, y φόβος fobos ‘miedo’) al miedo a las alturas. Puede experimentarse en una variedad de situaciones, como bajar escaleras, mirar por un balcón, cruzar puentes, asomarse a la ventana de un edificio, subir a un avión, o practicar deportes extremos, como lo serían la tirolesa, el paracaídas o el parapente. Al igual que otras fobias, la acrofobia genera fuertes niveles de ansiedad, miedo, desesperación, estrés y nerviosismo en los individuos que la padecen, lo que induce una conducta de evitación o alejamiento de este tipo de situaciones
Fuente: Wikipedia

*** El relato tiene que estar basado en una fobia,  Microrreto propuesto por David Rubio; de El Tintero de Oro. 
Gracias. 


©Mila Gomez




jueves, 21 de enero de 2021

Página 432




Si hubieran sido capaces de creer, que mi visión provenía de otro ojo más certero, lúcido, clarividente, ligado al abstracto y verdad de acontecimientos venideros, quizás, nuestras vidas serían más dulces. Sin embargo, por haber nacido ciego, causé desconfianza.

En esta última página, resumo lo que durante sesenta años difundí, igual que transmitieron. Ahora, nada nuevo aportaré.

He visto dentro de mí, y en sueños, como el planeta enfermaba, siendo sus hijos encargados de la sanación. Teníamos la oportunidad de invertir el mal, pero era más fácil tirar basura a Madre Tierra, llenándola de estercoleros y mirando para donde no se ve. Se ha vivido sabiendo, y sin dar importancia a lo necesario.

A causa del cambio climático, el hielo congelado por millones de años, se iba derritiendo de los polos; bacterias hibernando comenzaron a despertar, saliendo a través de aberturas, llegando a todos los rincones del planeta. El Espacio empezó a defenderse del tiempo y así, nos lo iba restando para Tierra sanarse, pues no podía morir, todavía es joven. Al parecer, descontentos con lo que pasaba, inconscientes o no, nos masacramos hasta con pensamientos. El amor sigue escurridizo mientras el miedo engorda para mal de todos. Emergieron virus en un clima no suyo eligiéndonos para vivir; acomodándose. Y la Naturaleza sigue avanzando con sus planes.  

¿Qué sucede? Las culpas hacen su labor cargándonos de pecados sin haber hecho; ¡nada! Paradójicamente, la culpa pertenece al desorden. 

Nos queda ser responsables, y la unión, con esperanza puesta en próximas generaciones.


Mila Gomez


 

Microrreto para el Tintero de Oro

jueves, 19 de noviembre de 2020

NOCHE DE MANIFESTACIONES

 



Afuera imperaba una quietud abrumadora, y dentro de aquel mausoleo pétreo, abandonado por los diques del tiempo y alguna memoria, nos entregamos a un silencio casi espectral.

Rosa custodiaba las palabras no dichas en esos momentos. Ocupada en los preparativos para una óptima psicofonía. El lugar favorable en donde los sonidos, quedasen registrados en la grabadora de audio. Ella actuaría de canal entre los dos mundos.  

Mis pensamientos pretendían mudar del lugar, pero aferré a los que me habían llevado hasta allí. Desentrañar aquellas presencias que, cuando niño, muchas noches despertaron susurrando al oído vocablos incomprensibles, a veces, sentía miedo, paz, emociones que escapaban a mi corto entendimiento. Figuras de humo danzando por la habitación, esfumándose por cualquier recoveco. Nunca marcharon del todo, aún seguían jugando conmigo a las adivinanzas, retando a comprender.   

Miré de reojo a mi amigo, compañero de andanzas e ilusiones que nos hacían sentir libres. Accedió a participar en el experimento por amistad, y su incredulidad a todo que no fuese físico. Tal vez por eso, su semblante parecía sereno como las piedras del recinto.

Rosa, grabó una invitación de diálogo para quienes desearan comunicarnos algo, probablemente moradores del cementerio, adherido su osamenta a la desvencijada casa que, esa noche, velaría por el excitado sueño de tres jóvenes...,que madrugaron.  

La cinta estaba grabada entera. Escuchar las voces, y sonidos de las energías psíquicas que visitaron, nos paralizó hasta la respiración.

Nuestro inminente destino peligraba.

El tiempo se consumía.

Convenía marchar enseguida.

Obligados a enmendar el descaro. 


Continuará...



domingo, 8 de diciembre de 2019

El Atributo



Adolfo enamoró a Encarna hasta el altar de cruces con su aventajado atributo, situado en partes bajas y buena parte del día utiliza desde la cabeza. Parco en saberes y de rústico proceder. Cuando en el trabajo le hacen pensar más de su habido en ideas, llegado a casa, descarga la corta mente rompiendo cosas y reglas  de forma desordenada. Con ella, tendrá su momento, pues, ¡le tienta! Después, con los hijos crecidos en espíritu, ni se lo plantea.

* No entiende, ese dialecto tan refinadamente adecuado y educado, con que le paran la cabeza.
Siente impotencia, Encarna, muy hábil, consuela.

Joaquín, utiliza la cabeza para maniatar clavos manipulando claves. Con estudios matemáticos y  modales  refinados. En el trabajo no permiten cabos sueltos ni airear trapos sucios. Al irse su cabeza a tan altas esferas, no percata, que una de sus escarceos amorosos, le tenía atado por sus bajos mentales.

Teniendo estudiadas las partes fuertes y débiles de su esposo, cansada de tosquedades a la vez que satisfecha con los juegos carnales, Encarna, consigue seguir disfrutando con el atributo que la conquistó. También, qué hija e hijo que parió, tuvieran por padre biológico uno inverso, así, tendrían las dos partes equilibradas.

Al saber por credenciales de la paternidad, Joaquín, compra el silencio de Encarna con suculenta compensación. No le importa, anda sobrado de dinero y no vislumbra educación dual. En adelante, estudiaría mejor desde arriba. 

Él, es bien recibido a su lujosa casa, por pelotillas, y una esposa esbelta, muy complaciente.

Esta, con picardía, se ganó la confianza de las dos posiciones de Joaquín, actuando según conveniencia.

Adolfo sigue asentado cómodamente en su zona baja, dando buena vida a esa parte allá donde se tercie.

Encarna  siente los placeres satisfechos. Y entonces sonrió.  





martes, 15 de octubre de 2019

Abandonando






Al descubierto por una alcahueta, se murmura gritando la noticia del adulterio; dentro y allende del caserón.

Leyendo tres palabras, con el miedo arañando su estómago, Isabel reconoce ser de números; anotarlos, administrar el bien metal. Las letras se atragantan formando ovillos en su lengua cuando tiene que rotular. Consumió tiempo de tres años, intentando redactar razonable carta de despedida.
Decirle, le daba pavor. 
Ahora, él, a punto de enterarse.  

Vulnerada, la encontró en el despacho quien de antemano sabía, aunque no tolerase la traición.
Cuidaba desde el nacimiento queriéndola mejor que la señora madre.
Su tata.

− ¡Niña! Traigo un objeto mágico.

Envuelto en paño de lana, portaba un cofre de madera labrada con símbolos, que, destapado, le entregó.  

− ¿Qué hay dentro, tata?

Perteneció al acaudalado del poblado, famoso creador de poesías, el más leído del territorio. Había sido pobre, sentido fracasado por no saber comunicarse. Decía; Que las gentes necesitaban escuchar la sensibilidad del alma, con palabras que llegasen a los ojos del corazón.
Él podía brindárselas al mundo, pero cuando recitaba, una tartamudez se comía letras, escribiendo, nada sólido conseguía. 

Una mendiga le ofreció el cofre a cambio de medio real, compró al no poder negarse. Dentro, una nota en desconocido idioma. Supo leer la magia en esa lectura y ella, se convirtió pluma. Seguidamente su alma comienza a manifestarse tal y como deseaba. Con cada verso escrito fue haciéndose más rico y mejor poeta, las gentes gozaban. De anciano, terminado el primero, poema de amor, la pluma volvió al origen. El cofre dio al primero que vio, uno de sus sirvientes; mi bisabuelo. 
Nunca necesitamos de su utilidad.

− Tú sí, niña, la mágica notapluma te servirá.

Cogió la nota, descifrando su paradoja.

− ¡La pluma!

Depositó en el almohadón que pretendía robarle razón. 
Rubricada, y lacrada la carta.
  
Quédate los dineros, pues nunca brillaron por estar depositados dentro de mentalidades, en bolsillos almidonados o bajo diez losas. Aquello que el tiempo corrompe convirtiendo en cenizas. Abandono lo que ingenuamente retuve dando valor, sacrificando el amor que conocí. Marcho lejos de tus maltratos y mutuos engaños.

Concebimos matrimonio honrando las tradiciones, fecundé dos muchachos gracias al fuego de tu frialdad y al hielo de mi deseo. Son tu vivo retrato, cada día más tuyos, ejercen con el látigo de la indiferencia. Confío que algún día comprenderán. Aquí dejo mi franqueza.

El hombre por el que respiro, y te abandono, carece de títulos y propiedades, pero posee suficiente amor, incluso para nuestro perdón.

¡Hasta ahora!
Querido esposo.
  
Vestida de limosnera, el cofre bajo viejas faldas, la pluma escanciando tinta, Isabel sale acaudalada por la puerta grande.
Sonríe al sentir;

 − ¡Narradora de historias!

¿Por qué no?  



©Mila Gomez 

            

Relato recitado; por si te apetece escuchar y ver en Youtube. 



sábado, 17 de agosto de 2019

La Página




Antes de abrir la puerta se prepara para encontrar la llave adecuada.

Sumida en quietud, ante su intrínseca mirada aparece la página. Caminó por líneas de  largos párrafos y repasó. Algunas letras sobraban otras debían estar impresas. Encontró errores, frases reiterativas en acciones e interrogantes acusadores. Palabras a las cuales no pudo dar nombre ni sentido. Espacios vacíos de recuerdos, desorden en el contenido. Sin razones y absurdos razonamientos.

La voluntad oscilando por la buena intención ella avanza pasos, luego retrocede, así, una y otra vez. Atascada en el bien desarrollo.
A medias consciente.
Descuidó la presencia en buena parte del camino.
Se da cuenta.
Es su evolución.
Está aprendiendo y cree, en saber corregir las faltas.

Acudió a Su Superior de editorial.
De la hoja entrega;
Emociones sentimientos y poses que olvidó de observar para conocerse mejor.
Lo que hirió por carecer de sano humor.
Palabras sin saber afrontar más las expresadas sin pensar.
Impaciencia por cosas que se saborean.
Vacilaciones.
Perezas.
Miedos.
Culpas.
Oportunidades postergadas.
Creencias obsoletas en las que confió y no le cambiaron como esperaba.  
Todo lo que la memoria quiso traer de su día con cubiertas de oscura energía.

Está soltando, dejando ir, liberando.
Algo en ella va desapareciendo.
Siente paz.

La página, ha quedado con clara lectura y justo en el punto final, descubre la llave para introducirse al mundo onírico. Escribirá una abstracta, y al despertar, estudiaría con atención los signos traídos.

Creando el día en una siguiente blanca.



Mila Gomez






Gracias Julia C. Cambil  por haberme animado a participar en la sección de microrrelatos de EL TINTERO DE ORO. Gracias, David Rubio, por tu generosidad y buen hacer en tu blog.