lunes, 12 de noviembre de 2018

La Nube de los Amantes


Prolongo el viaje por el espacio tiempo; esperando encontrar un escenario escondido en la trastienda de las emociones que permita descubrir uno de los errores cometido siendo terrenal con otro cuerpo en una época anterior y  está mellando en la realidad actual.
Una luz blanca siempre me guía en esta clase de búsquedas.  

^^^

Llego al interior de una espaciosa alcoba elegantemente decorada, caldeada por un gran brasero de bronce de exquisita calidad artesanal asentado en pies también de bronce. El contenido de la estancia además sustenta cierta sobriedad y moralidad religiosa, cuyos dueños revelan poseer abolengo elogiable en el lugar donde residen.  

Percibo en la atmósfera una vibración energética proyectada por sombras poco amistosas velando mi visión. Las voy eludiendo logrando ver más nítido y sin pisar el suelo me acerco a los barrotes de un lecho matrimonial. 

Un hombre y una mujer están entregándose cariño con pasión. Sus caricias, abrazos, susurros besos…Todo en ellos refleja el amor que se profesan. Cerca de sus arrobados contornos distingo enlazadas y sutiles espirales de purísima luz creándose con cada suspiro de gozo dedicado.

De repente aparece una intrusa voluta en forma de nubecilla gris, es un ego de culpa procedente de la mujer por estar cometiendo adulterio. 
La nubecilla se dispersa por la habitación como si quisiera atrapar algo, aproxima a los amantes y enrosca en el aura del hombre por unos instantes. El amor que siente por la mujer es sincero, profundo, consiguiendo sin él saber, que la nube gris se aleje desapareciendo por una de las paredes.  

Están llegando a la cúspide de la comunión con la energía del acto y observo fascinado como los cuerpos energéticos de la pareja con sus bellísimos colores; se elevan abrazados por encima de sus cuerpos componiendo un perfecto coro de figuras lumínicas y al compás del amor con que se entregan ellos, comienzan a danzar graciosamente emitiendo una sinfonía de notas celestiales. 
Me parece estar contemplando una magna celebración por todo lo alto de aleluyas emparejadas con las pátinas del arco iris.

^^^
Consiguen fusionarse en 
un solo ser a través de la energía sexual proporcionada por el amor que les une, disfrutando  sin el peso de la culpa. Los cuerpos sutiles van descendiendo juntos estableciéndose en respectivos físicos. Sus semblantes están radiantes y sus cuerpos brillantes de placer.
No han creado nueva vida pero tampoco estaba predicha.  

Estoy emocionado por lo contemplado y creo que es momento de partir, no obstante algo retiene mis pies en vilo. La nube gris regresa más crecida que cuando partió. Atraída por la mujer que coloca de nuevo en la morada de la mente y continuará manipulándola con mayor poder, porque ahora se siente más culpable por sucumbir otra vez a ese encendido amor habiendo sido infiel a su esposo a pesar de amar al hombre que reposa feliz abrazado a ella. Son inconscientes de lo que está sucediendo y él, en su vulnerabilidad, no puede impedir que la nube roce su sensibilidad quedándose un poco de ella para sí mismo.

La nube es una sombra. 
Una forma de pensamiento repetitivo que alimenta ella cada vez que se siente culpable por amar a un prohibido. Regresó voluminosa debido a que al marchar se dirigió en busca de alimento que poseen personas conectadas con el pensar de la misma culpa.
Es un *Egregor cada vez más poderoso y cobijo no le falta en aquella mansión, hay un grupo muy grande de gentes sembrando igual temor.

A punto de despedirse halagan con, no tan apasionados besos y abrazos. La culpa en la mujer está reforzada y en el hombre, irá minando lentamente y no podrá impedir ser perjudicado física y psicológicamente por cada posterior encuentro ilícito. El destino de los amantes está gobernado por una acusadora sombra que declarará en contra del amor teniendo estos que subsanar el error por enamorarse a destiempo.

^^^

Aún falta saber, ya que no puedo moverme como quisiera y en breve estoy observando con atención ambos rostros. El hombre, es el yo del presente y mi ser energético regresa como un rayo a ocupar ese cuerpo que habito ahora, descansando plácidamente al lado de María, la misma/diferente mujer de entonces, al fin convertida en amada esposa  compañera... 
Y entiendo, a los absurdos temores haciendo que desconfiara de la tan admirada y deseada María, pudiendo esta enamorarse de otro hombre. 


El error ha sido descubierto no tiene armas ni valor. Desapareció junto a mis temores.  


Hoja del Diario de. "Un Viajero en el Tiempo" 




Mila Gomez