ORAR ES HABLAR CON DIOS, MEDITAR ES ESCUCHARLO
Las
emociones conllevan una potente carga energética, en ocasiones hemos podido
comprobar cómo hacen sufrir o alegrar. Las hay que son tan impredecibles que
nos hacen dudar de su procedencia.
El
ser humano se sirve para conocerse de tres cuerpos, el más destacado por todos
es el cuerpo físico, al que se le suele dar más importancia por eso de las
apariencias y porque es imposible olvidarse de él. Continuamente nos comunica
su estado y seguimos sin comprender el significado de su comunicación. ¿De
dónde procede éste dolor o malestar? Quizás, si me tomo tal o cual pastilla se
me pasará. Así es, el diálogo que mantenemos con él. El cuerpo físico es el más
básico sin embargo, a través de él expresamos las emociones, sentimientos,
dudas, miedos y cualquier anomalía inexplicable. También en él recaen las
consecuencias de las acciones y de alguna forma, la manera de pensar.
Es importante cuidarlo con respeto y el mayor entendimiento posible, puesto que
él, es nuestro cómplice para vivir experiencias felices.
El
cuerpo mental está gobernado por todas las emociones y estados que el ego
dispone. La mente es un hervidero de idas y venidas que se van colocando fuera
y dentro del cuerpo físico, el basurero que no reciclamos debidamente y al que
le proporcionamos una química que a veces no procesa bien. Todo este sin
sentido es consecuencia del desconocimiento del cuerpo mental, cuyas emociones
provocan ansiedad y otros estados poco entendidos y erróneamente corregidos.
Las hormonas se alteran y el sistema glandular deja de funcionar correctamente.
Profundo,
subyacente y enigmático tenemos el vehículo más valeroso y productivo de todos,
el cuerpo espiritual. Un interrogante para el que no encontramos las correctas
preguntas ni respuestas. No obstante es, el que gobierna nuestro universo
particular y unifica el universo de todos. El cuerpo espiritual interactúa con
nosotros en el silencio, en la quietud de la mente y en el sonido que produce
el cuerpo cuando respira y no hace nada más. Por suerte, estamos acelerando el
acercamiento para comprenderlo.
El
ser humano es, un universo de potentes posibilidades. Cuando, consigamos
nivelar los tres cuerpos para que, si habla uno lo podamos entender desde la
perspectiva de los otros, habremos erradicado la enfermedad y las dudas.
Mila Gomez.
Son, el punto de contacto entre los tres cuerpos, el lugar donde
se encarna el espíritu y el alma, y por el cual estos últimos actúan en el
cuerpo físico. Por lo tanto si uno quiere curarse, toda curación ha de pasar
por el sistema glandular.
Y es aquí donde está el don del Creador del Hombre. Se puede ver
claramente como las glándulas endocrinas están relacionadas con la renovación
de las células, con la degeneración o con el rejuvenecimiento. Y esto se hace
no solamente a través de las energías físicas, sino a través de las energías
del cuerpo mental y del cuerpo espiritual, puesto que las energías glandulares
son, podría decirse, las fuentes a partir de las cuales el alma puede habitar
el interior de un cuerpo.
- Es pues, a través de estas mini centrales de energía
como nuestro cuerpo mental y nuestro cuerpo espiritual pueden actuar sobre
nuestro cuerpo físico. Es a partir de estas glándulas que se crea la enfermedad
o la curación!.
Cayce aconseja para
ello una herramienta de base: la meditación… El explica que cada verso del
Padrenuestro corresponde a uno de estos centros glandulares y que la recitación
meditativa de esta plegaria puede tener un efecto dinamizante sobre las glándulas
endocrinas enfermas. El ‘padrenuestro’ es en principio mucho más antiguo que el
judaísmo puesto que se le encuentra ya en las plegarias de Akenaton en Tell
el-Amarna
CORRESPONDENCIA ENTRE
LOS VERSOS DEL PADRENUESTRO
Y LAS PRINCIPALES GLANDULAS ENDOCRINAS,
DADAS POR EDGAR CAYCE
1.- PADRE NUESTRO QUE ESTÁS EN EL CIELO – abre la pituitaria
(glándula maestra del cuerpo)
2.- SANTIFICADO SEA TU NOMBRE – abre la glándula pineal
3.- VENGA A NOSOTROS TU REINO – abre la tiroides
4.- HÁGASE TU VOLUNTAD ASÍ EN LA TIERRA – abre el timo
5.- COMO EN EL CIELO – abre la tiroides
6.- EL PAN NUESTRO DE CADA DÍA DÁNOSLO HOY – abre las gónadas
(glándulas sexuales masculinas y femeninas)
7.- Y PERDÓNANOS NUESTRAS DEUDAS (OFENSAS), ASÍ COMO NOSOTROS
PERDONAMOS A NUESTROS DEUDORES (A QUIENES NOS HAN OFENDIDO) – abre las suprarrenales,
también llamadas adrenales
8.- Y NO NOS DEJES CAER EN LA TENTACIÓN – abre las células de Leyden (o glándulas de Leydig, que
no son verdaderamente una glándula sino un conjunto de células secretoras de
hormonas, localizadas bajo el ombligo y por encima de las gónadas)
9.- MÁS LÍBRANOS DEL MAL. – abre el Timo
10.- PUESTO QUE TUYO ES EL REINO – abre la Tiroides
11.- EL PODER – abre la glándula Pineal
12.- Y LA GLORIA – abre la pituitaria
Por los siglos de los siglos.
Amén