sábado, 23 de abril de 2016

Evolución Felina.


La gata madre es robusta y de ojos verdes rasgados, su bebé de meses y mismo pelaje está a su lado, viven en la calle junto a una caseta abandonada y se han acostumbrado a que les lleve comida.  Al principio salían a comer cuando me daba la vuelta para irme, a los pocos días me dejaba la madre verles mientras comían.

Ritual.
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La madre deja primero que su bebé termine su gana, luego se acerca ella y come lo que le ha dejado.
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Al mes siguiente el bebé está más crecido y la madre come junto a él, los dos tienen la misma ventaja.
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Un día, otro gato callejero de pelaje gris y negro llega cuando les puse la comida, la felina madre le mira con prioridad y él acata su mensaje. Madre y bebé comen primero y cuando aún queda alimento, la madre mira al forastero con permiso y el gato, se acerca agradecido a compartir la comida.
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Ahora el bebé es casi adulto, la madre come primero y luego con respeto se acerca él a comer con ella.
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La madre come y el hijo observa desde lejos, no se acerca a comer al decirle su instinto, que su madre necesitaba toda la comida y él, ya podía buscarse por sí solo el sustento. 
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Madre e hijo se disponen a comer juntos, dos gatos, macho y hembra,  se les acercan a la comida y la madre gata, gruñe al gato y lo aparta con una alzada de mano, mira a la hembra, preñada, y le indica que coma con ella y su hijo.

Otra escena.
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Tengo un amigo que tiene un perro, el típico que cada vez que sale a la calle se enzarza en persecución de los gatos. Una gata con anterioridad asustada, en esta ocasión lo espera con mirada serena, desafía no darse por aludida. El perro, “ofendido” se le aproxima con  rapidez y unos buenos ladridos para ahuyentarla.  Al llegar hasta ella emite un gemido y la olfatea. La gata está preñada, se da la vuelta y deja que le gane la batalla.   
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Mila Gomez. 













miércoles, 13 de abril de 2016

ISIS



Solo podía ser su pequeña, la que dejase rastros por el suelo y él se despertaba para sentirla mejor. Fugaces instantes del silencio nocturno con sus pisadas. 

Durante días, el aire se respiraba a felina, justo ahí, donde sabía que la respiraría.   

La dulce presencia tenía que encontrar la manera de ser sentida. Quería que supiera que seguía en su otra vida y presente también en la que fuera su vida, junto a él.

Unas noches venía aún más en silencio, por lo que solo se la podía presentir en un arrebato de luz dorada. Una figura chiquita con forma conocida que se enroscaba junto al corazón del hombre, con una calidez exquisita y un amoroso ronroneo de connotación celestial.   

En ocasiones hablaban con idioma universal le decía y él entendía, que era ella Ser evolucionado y no volvería con el mismo propósito de felina, si no, con uno de especie humana.

Su marcha le había dejado triste y sabía que la extrañaba, tanto, que venía en Ser brillante a visitarle. Estaba bien, y él debía estarlo porque le amaba y se brindaba en ayuda.
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Así fue, caminando un día por la calle los pasos del hombre siguen a un curioso cascabeleo. Esos ademanes de felina femenina que tanta gracia le hacía cuando la tenía en su vida. ¡Creía que era ella!, tenía que serlo se decía y adónde le llevaría tan grácil figura, cruzando calles y caminos y él solo la veía a ella tan dulce y linda como siempre sería.

Le condujo a un lugar apartado bajo el asfalto de un inmueble, protegido del viento y los charcos de las últimas lluvias. Quería coger y abrazar a la pequeña querida a la que seguía sus pasos, ella se escapaba del abrazo difuminándose por entre las grietas del cemento. 

Cuando llegó, su dulce felina le muestra algo que silencia sobre papeles. Se acercó y distinguió un cuerpecito en ovillo yaciendo en una cama de papel amarillo, que bostezó al ser acariciado y estremeció del calor humano.

Vio como su amada pequeña le miraba con esa pureza de quién no conoce malicia. Estaba en cuclillas con una hermana de su felina en las manos. La Dolça dulce se acerca para que le haga mimos y ella le ronronee.
Una ayuda recogida que ella se lo agradecía.

Él comprendió que la esencia felina, por siempre la respiraría, aún después de haber tornado ésta a su otra vida. Sus Almas siempre seguirían unidas.  

Mila Gomez. 


Por la Gracia de DOLÇA





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ISIS



miércoles, 6 de abril de 2016

Anomalías en el Grupo


La frase tan escuchada, Todos somos uno”, es aplicable en cualquier ámbito de la vida, no es para considerarla solamente a nivel espiritual como sería “Una misma Identidad dentro de la Totalidad del Todo”. Para comprender bien ese significado hay que empezar por abajo, desde el primer nivel y más básico en el que físicamente nos movemos. El de la supervivencia, el meramente físico. Y es aquí en donde todos tenemos que arrimar el hombro para tener una calidad de vida digna, en el que nos vayamos encontrando a gusto y procure nadie tirar la primera piedra y esconder la mano. De alguna manera sabemos que si en un grupo de personas una hace una indebida gestión, todo el grupo se resiente. Las cosas se tuercen y el sol comienza a brillar o deslucir en cada miembro.

Me gusta tener presente  dicha frase porque estoy convencida que a todos nos afecta de alguna manera las decisiones y comportamiento del resto, bien sea en lo externo o en lo interno. 

Y ya que estamos con el problema cada vez mayor que tiene Google+  con las puntuaciones y desórdenes que últimamente vamos experimentando, se me ha ocurrido cogerlo de ejemplo para que veamos a modo de “posibilidad” una causa para tal efecto que padecemos y tanto nos disgusta, y no es para menos, y de paso comprendamos un poco mejor el “Todos somos uno”.


Imaginemos que estamos dentro de un grupo llamado Google+ y “todos” somos avatares del mismo.



Un día lejano, un avatar del grupo decide darse más importancia para poder disfrutar de más ventajas, equis, y se le ocurre pasearse por los perfiles y comunidades en los que pacíficamente participamos “todos”. Va punteando con (1+) y luego retirando la puntuación de la mayoría o de quién le parezca.  Con ello pretende que se note su presencia pero no su intención, un objetivo específico que solo él conoce, desmerecedor para unos cuantos. Esa regular actitud de dar y quitar va siendo notada cada vez por más avatares, que, desconcertados, se dan cuenta de que algo inusual está perjudicando a la Totalidad del grupo G+

Ese avatar ingenioso deja su halo de presencia sin fijar la cara, está tirando piedras y escondiendo la mano, los demás por buena fe no perciben su verdadero acto y agradecen socialmente la visita.  Incluso pensando, ¿Quién si no G+ está fallando?  Notifica un positivo y después lo oculta. No calcula bien.

Lo de ir por perfiles y comunidades dando y luego quitando, por alguna extraña sincronización de grupo, va contagiando sus costumbres igual a un virus, y bien por curiosidad o inercia, otros avatares van probando la misma teoría. Con lo cual,  Google+ acaba por mal contabilizando la creatividad de “todos”  y de paso se lleva parte de la ilusión por participar.

De repente y más seguido otros avatares asombrados, comprueban que al realizar una puntuación (1+), G+ advierte de un error, en otra ocasión el error es al compartir, error al comentar, notificaciones y comportamientos anómalas de, y en comunidades.  G+ ha pasado a errar por costumbre y a nadie del grupo le gusta que cuando le parece, deje oculto comentarios que con suerte más adelante puedas leer. Que te deje ver siete visitas cuando han venido quince, o las tuyas no las notifique a los demás. 

Molestos  piden explicaciones y soluciones a G+, puesto que él es artífice del programa.

Todo el grupo se ve afectado sin percibirse a nadie de ellos mejor que a Google+ para no saber contabilizar las puntuaciones, los errores, lo dado y lo quitado.  Y es que debe ser difícil sumar y restar la misma operación y salir ganando cuando el propósito de “todos” era ir  avanzando y no limitando. ¿G+ está descontrolado?

Llega el momento de pensar si G+ está ideando otro proyecto para el grupo y por eso se sabotea, para que los avatares vayan pensando en cambiar de diseño sin que se note mucho que todo estaba preparado, aunque parezca ilógico, o está aprendiendo de la estrategia de uno de ellos que va dispuesto a tomar un control sobre el resto sin haber tenido consentimiento del grupo, y G+ se esté rediseñando para volver a unir lo desunido. Es muy desconcertante. ¿Qué pretende G+? ¿Qué contenido quiere controlar?

Y en este “Todos somos uno” hubo avatares que no fueron  perjudicados directamente, pero sí alcanzados por las repercusiones del resto con un error de G+, incluido el primer avatar que tuvo la originalidad de dar y quitar.

Esto nada más, ha sido un mero ejemplo, una mera posibilidad de error que bien podría en caso de ser real, escusa para que G+  actuase en perjuicio del grupo.  Y a mi servirme de excusa para reflexionar sobre ello. 

En cualquier espacio, Todos Somos dentro, nadie afuera por lo tanto, nadie se libra de sufrir las consecuencias de Uno. 

Mila Gomez.